Un check-in fluido se prepara antes de que el huésped toque la puerta. Una revisión breve y repetible ayuda a detectar errores que después se convierten en mensajes urgentes, malas primeras impresiones o reseñas evitables.
Reserva y comunicación
- Confirma que la reserva y los datos principales estén correctos.
- Revisa que el mensaje de bienvenida haya sido enviado.
- Confirma la hora estimada de llegada cuando sea relevante.
- Asegúrate de que el huésped tenga instrucciones claras de acceso.
Acceso
- Prueba cerradura, caja de llaves o código digital.
- Verifica que las llaves correctas estén disponibles.
- Confirma instrucciones de estacionamiento, portería o ingreso al edificio.
Limpieza y presentación
- Revisa cama, baño, cocina y superficies de alto contacto.
- Comprueba toallas, papel higiénico, jabón y reposiciones esenciales.
- Retira basura y objetos olvidados.
- Haz una revisión visual final desde la perspectiva del huésped.
Funcionamiento
- Prueba WiFi y deja la contraseña visible o fácilmente accesible.
- Comprueba agua caliente, iluminación y climatización.
- Verifica que electrodomésticos importantes funcionen.
Información del huésped
- Deja horarios y reglas esenciales en un lugar fácil de consultar.
- Añade un contacto para incidencias.
- Incluye recomendaciones locales útiles cuando aporten valor.
Una checklist debe ser corta y repetible
La mejor lista no es la más larga: es la que realmente puedes usar antes de cada llegada. Si un punto nunca se revisa, probablemente necesita simplificarse.
La Checklist Express de Check-in de Hospitara reúne estos controles en un PDF compacto para usar como referencia rápida.